domingo, 31 de julio de 2011

Dead pakarri y los pantoja-Maqueta(1986)



Una banda ochentera de punk rock caída en el olvido. Perteneciente a Barcelona este grupo de borrachos afirma no apoyar mucho la música contemporanea de su época y entre sus influencias mencionan a bandas como Who, Stray cats, Rolling Stones; lo que los haces un poco diferentes a otras bandas de la escena pues muchas de las otras bandas no pensaban en influenciarse por los llamados "rockstars". Dead pakarri y los pantoja, con un nombre sin intenciones cómicas y que no tiene nada que ver con toros fue una muy buena banda aunque tuvo muy poca trayectoría musical, en mi poder sólo tengo esta maqueta y un directo que después lo subiré. A rockandrolliar.

Tracklist:

1. Belleza de corazón.
2. ¿Quién es mi padre?
3. Ahora quiero ser madero.
4. Cain.
5. Qué felicidad.
6. Paranoia.
7. No me la come.
8. La cena.
9. Memorias.
10. Yo te quiero mucho.


martes, 26 de julio de 2011

Ritual-Discografía



Pertenecientes a la época decadente de Inglaterra junto a la banda Uk decay, Ritual no tuvo demasiado éxito más sin embargo junto sus compañeros de Decay fueron demasiado influyentes dentro del post punk y la decadencia en la que estaba entrando el país, sus ritmos lentos con baterias desordenadas los hicieron singularmente clásicos. Hoy en el ruido del parásito resucitamos esta pequeña leyenda que únicamente llegó a grabar dos singles, 5 canciones cargadas del más puro post punk.

Kangaroo court:

Tracklist:

1. Brides.
2. Conscripts.
3. Questioning the shadow.

Mind disease:

Tracklist:

1. Mind disease.
2. Nine.



domingo, 24 de julio de 2011

Ausente estás.

¿En dónde se han escondido tus ojos?
Dime dónde hábita tu piel,
Dime para saber hasta dónde debo ir
Que mi alma quiere sentirte cerca
Que no quiero desfallecer sin haberme perdido en ti.

¿Cómo dices mi querida amada?
Escucho tus voces en pequeñas locuras,
Esas ideas que vuelan como moscas alrededor de mí;
Siguen mi rastro y no puedo desprenderme de ellas,
Oh amor mío mira que me estoy desquiciando
Que sin ti yo no tengo salvación alguna,
Ven aquí y reposa sobre mi cama déjame ver tu cuerpo agazapado.

Oh no tengas miedo mi bella flor del mal,
Que no dejaré que nadie te haga daño;
Has sido víctima de todas mis locuras y cuánto lo lamento,
Esas criaturas venenosas te han lastimado,
¿Por qué no estás cerca mi buena amada?
Yo me la paso horas pensando en ti y tú como si nada allí,
Piensas en "otros" y no es que sea otro pero tampoco soy yo,
¿Qué dirías de mí si conocieras lo caótico de mi alma?
¿Seguirás amándome?

Eres como la ausente que permanece en mi cuarto,
Te abrazo en el aire, intento ver tu cara en la fría oscuridad
Oh mi querida ausente no te pierdas, no te vayas
Que me estoy muriendo y no sé cuánto tiempo más mi cuerpo aguante a mi mente.


Dedicado a "Frizia Noriega"

jueves, 21 de julio de 2011

Los nikis-Más de lo mismo (1998)


Los nikis, una banda de psicóticos con letras locas que no tienen nada que ver con situaciones reales. La verdad es que algunas de ellas resultan siendo algo estúpidas para algunos y ofensivas para otros, pero sencillamente creo que su intención era reirse de ciertas cosas que pasan en la vida diaria; o de cosas que simplemente jamás sucederían. Aquí tenemos su último álbum lleno de ese punk rock energético que siempre los caracterizó e hizo que se les llamaran los ramones españoletes; su género es calificado de vez en cuando como pop punk pero la verdad opino que a pesar de tener algunos ritmos algo pop sus letras y su ritmo en general tienden a ser más un punk rock con guitarras bien aceleradas.

Tracklist:

1. Tina tiene que espabilar.
2. Soy minero.
3. Ciberproton contra mister B.
4. Ahora sé que me quieres.
5. Nací durante un eclipse.
6. Inquisición, inquisición.
7. Despilfarrado.
8. Canto en inglés.
9. El hombre bala.
10. Noto algo raro en tu voz.
11. Mamma mia.
12. Borja el motorolo.
13. Dos carretas.
14. Soy minero (a capella).



domingo, 17 de julio de 2011

Carmina burana-De las danzas apócrifas




Una de las primeras bandas de rock gótico que tenía canciones en español. Provenientes obviamente de España, dan una vista muy diferente del afterpunk saliéndose más por el lado existencialista. Definitivamente una de las leyendas del post punk español y digno de ser escuchado, este disco es pues uno de los más preciados que tengo de la movida española; pese a que sólo tiene dos canciones no le hace falta ni se le puede quitar nada.

Tracklist:

1. De las danzas apócrifas.
2. Entre líneas de lamentos.

Saludos, y no olviden ayudar a nuestros compañeros de Los Paralitikos, más información en la parte derecha del blog.


martes, 12 de julio de 2011

Siniestrosis-Olor a perros muertos



Siniestrosis es una de las nuevas bandas oscuras existentes en España, provenientes de Murcia estos entrañados zombies tienen un estilo musical un poco similar a eyaculación post mortem en cuanto a su voz y sus letras realmente siniestras; también tienen un sonido algo agresivo, como se pueden notar entre sus influencias y unas intros muy macabras. Todo un deleite escucharle; esta es su maqueta que "después de unos 56 litros de cerveza" fue lograda y la subo aquí al blog con el fin de hacerles conocer pues realmente es una banda muy nueva. Aquí les dejo entonces todo ese ruido siniestro que se va a escabullir entre vuestras venas.

Tracklist:

1. El lunático del quinto piso.
2. Desintoxicación moral.
3. Llamada a cobro revertido.
4. Desolación.
5. La niña del exorcista.
6. Olor a perro muerto.
7. Zombies perversas.
8. Un payaso triste.
9. Urracas.
10. Psicosis en el mundo.
11. Circosis.

En la otra carpeta cuyo nombre es "Versiones" encontrarán los siguientes temas:

12. Hay amores que matan (Escroto de rata cover).
13. Espiritus. (Kadenazo cover).
14. Los miedos. (Estudiando para enfermos cover).


sábado, 9 de julio de 2011

Solo en Marte

Por el color de la noche se podía ver que ya eran las 6 y media pasadas; las alas oscuras de aquel angel sombrío ya empezaban a provocar que las lucecillas de las calles se encendiecen y en toda la cumbre de aquel bestial criatura se encontraba la corona de su hermosa dinastía, la luna. Buscaba entre la gente el camino para poder llegar a mi destino y encontraba en sus lívidos rostros las respuestas frías de indicaciones que seguro me llevarían a encontrarme con ella; pasé entre las calles en donde los transeuntes buscaban refugiarse de los terrores de la oscuridad, donde algunos otros andaban por allí deambulando mendigando pedazos de pan y otros encontraban en la siniestra noche el techo que calmaría sus pobres almas. Llegué entonces, y desde arriba se podían ver como jugaban y correteaban en el pavimento las personas que hallaban alguna manera de entretenerse haciendo uso de un balón, allí ella apareció, de la nada fue subiendo por la ladera hasta acercarse a mí; casi que me pasa de largo pero ella que siempre vive donde la corona de la noche se eleva no lo notó. Cruzamos un par de palabras, nos dispusimos entonces a dirigirnos a otro lugar menos poblado de almas vacías; queríamos esta vez viajar como lo habíamos hecho ya en el antaño queríamos alcanzar las rojizas montañas de Marte deslizarnos y juguetear entre su arena preciosa.

Subimos por un lugar casi que inaccesible, cruzamos debajo de una cerca y por poco ésta llena de puas me hiere, ignoré cualquier otro obstaculo pues desde ahora yo sólo era un simple individuo que seguía a una maniaca guía, nuestros cuerpos jovenes que apenas sentían un poco de cansancio buscaron comodidad entre las plantas y en ese lugar totalmente oscuro e inhabitado nos sentamos. Oh, sus ojos brillantes relucían entre la noche y su hermoso pelo se dejaba caer suavemente desde su cabeza, no se alcanzaría usted a imaginar cuanta hermosura se desplegaba ante mí en medio de la oscuridad que limitaba la vista; su piel iluminada, tierna y blanca se podía distinguir fácilmente entre la penumbra y hasta podía ver su sonrisa. No pasó mucho para que mi mente entonces comenzara a difuminar la realidad y a tejer sus sueños, sus sueños llenos de aberrancias y locuras entre ese frío y a la misma vez cálido lugar; ya no me importaba la hora y no me importaba nadie por fin de nuevo la sensación de no estar reprimido llegaba a mí y se escondía entre las rendijas de mi corazón, husmeaba allí cualquier sentimiento dañino y lo eliminaba al instante dejándome gozar del sosiego más puro. Las palabras comenzaron a surgir, pues parecíamos antes dos taciturnos que escudriñaban entre sus retorcidas ideas algo de qué hablar; más sin embargo hasta ahora no se había podido pues estábamos cohíbidos dentro del temor, como siempre los dos, unos faltos de autoestima.

Dos mentes brillantes partieron de viaje a marte, y no tardamos mucho en llegar, ya estando con los pies en su arena rojiza cada uno decidió tomar su propio camino y andar en diferentes direcciones, queríamos llamar a nuestras locuras para que apareciesen en el instante sin tener conciencia ni que nos importara ya lo que el uno pensara del otro, las palabras fueron el eco de las canciones que cada uno escuchamos, ritmos que se hacían más intensos bajo las estrellas y el cielo parcialmente nublado. Dejé entonces que salieran de mis adentros aquellas locuras inútiles y que considero estúpidas; dejé que salieran y que cantaran a nuestro lado mientras ella escuchaba, creo que aquello no fue de su agrado, pero no me importaba yo seguía caminando en un lado contrario al de ella en Marte no estábamos ni un poco cerca de los lugares al que el otro iba sin tener plena seguridad de hallar lo que se quería, viajamos encontrando nuevos seres en ese planeta inhábitado y de su dulce voz se dejó caer un demonio que salió allí como un pequeño y poco a poco se fue alimentando. Ella comenzó entonces a darle cábida a sus males, a darle paso a sus terrores y a sus miedos pero yo aún no había encontrado abismos en mi camino, no los había encontrado hasta que ella misma fue quien los creó. Mi camino entonces se llenó de vacíos negros, y con un cierto placer dejé también yo salir todos esos seres mefistofélicos que se encontraban dando vueltas en mi cabeza....oh maldita sea, ¿quién acaso irrumpió en el silencio de mi mente? ¿quién estará durmiendo dentro de mi cabeza? ya estaban aquí revolcándose a nuestro lado y para nuestra sorpresa nuestras pesadillas de nuevo coincidieron. Quise conservar la mesura pero ésta se debilitó a causa de mí mismo, quise ayudarle a ella para que la conservara pero nosotros dos habíamos liberado fuerzas malditas que se deslizaban alrededor de nostros; gusanos que se metían entre nuestros oídos y personas que pasaban al frente de nosotros como terribles espectros. Perdí totalmente la concepción de mi realidad. Ahora que estaban correteando por el lugar empezaron a hacer estragos y a invertir todo lo que ya estaba establecido, el mundo se me vino encima y mientras escuchaba su caída parecía que veía en las plantas mensajes de advertencia que me rogaban por parar. La muerte estaba allí, de nuevo, estaba mirandonos esta vez a ambos.

Ella parecía sentir algo similar, pero no puedo describir lo que sus ojos o sentidos captaron, quién sabe en que habrá pensado en ese momento y cuando menos pensé se rompió el silencio; si, como ella me dijo ellos están aquí. Petrificado quedé al ver que una persona podía presentir lo que yo sentía, los ausentes de nuestras almas estaban martillando nuestras pobres mentes y no sólo yo era el único que lo sentía así, ella, esa bella mujer que a veces se tornaba tan bucólica ahora vivía la misma pesadilla que yo he vivido durante toda mi maldita vida. Decidimos entonces después de un rato que debíamos enfrentarles siguiendo nuevos y mas adentrados caminos por el planeta extraño que habitaba dentro de nosotros mismos, bajamos a donde las personas aún seguían hablando y yo me sentí asediado por miradas extrañas. Miradas que quizás eran de esos seres que habían escapado de sus celdas, o que posiblemente venían de sujetos "reales", no lo sé, me sentía tan intranquilo que no podía quedarme quieto y para mi mala suerte la bella dama se empezaba a incomodar de mi inconformismo con base al lugar; fuimos entre casas y pasamos por callejones pero yo no conseguía calma alguna, sabía ya que después de haberlos liberado volverlos a enjaular sería todo un desafío. Nunca cuando viajo a Marte quiero encontrarme con aquellos nativos que me desean mal, pero siempre de alguna u otra forma encuentro en el aire algún recuerdo que hace que la cerradura de su puerta oxidada explote y salgan a divagar al lado mío. Por fin arribamos en un parque que era aparentemente el centro de la ciudad y allí buscamos algo más para calmar nuestras ansias de seguir viajando; es demasiado lo que tengo ahora que contar, llegué a un punto en que ya no sabía quién era yo, en que mis demonios habían tomado posesión de mi cuerpo y parecían haberme reemplazado por alguna otra persona, por la persona esa tímida, callada, psicótica de cuando yo era más niño.

Pasadas las horas un demonio tomó el suficiente poder para encarnar en un terror que era palpable y real, ya no flotaban en el viento sino que se habían puesto en carné y hueso; nunca nadie en mi vida me había inducido a tanto miedo sólo esa persona que tenía la mirada tan desafiante y penetrante como yo alguna vez la tuve, sus risas y su tonalidad al hablar me hicieron caer en la sumisión y yo sin nada que agregar, haciendo gestos a mi acompañante había encontrado en la figura de aquel ser la persona que siempre quise ser, la persona que siempre odié. Sumido, conceví todas sus órdenes hasta no poder más y luego el demonio que había encarnado en este hombre se volcó en contra mía tomando control de lo que yo era; ahora me sentía más que valiente, me sentía imponente y sentía que nadie más podría tener más confianza que yo; parte del demonio se quedo en el cuerpo ajeno e hicimos algunas luchas entre las miradas y nuestras voces. La noche se me hizo más larga de lo que yo pensaba que sería, como aquella noche ¿recuerdas acompañante mía? fue tan corta que yo ni me di cuenta cómo pasó. La madrugada llegó y con ella nuevas personas que decidieron acompañarnos en nuestro viaje, ahora ya era mucho más profundo habíamos agregado más combustible a nuestras naves; habíamos querido viajar a donde no podíamos ir a pie y pasé los primeros abismos que me impedían llegar a nuevas locuras. Pasé, y oh vaya paraíso el que me encontré; ya muy lejos de ella no me importaba lo que hiciera, incluso creí ver que andaba prestándole sus labios a otro cuando yo antes creían que esa noche serían sólo míos, pero no, todo fue una mentira, una tontería ideada por mi mente; su boca ni siquiera tuve el placer de probar y creo que es a causa de eso el nacimiento de este escrito y de su porquería. Conocí partes de mí que ya ni recuerdo.

¡No, no puede ser!.....cruzando más senderos me encontré con la ausencia de aquella bella mujer, se ha ido y me ha dejado solo en medio de la nada; mi conciencia entonces empezó a revotar en mi pecho y mi corazón acelerado era muestra del nerviosismo que me había invadido, ¡se ha ido, se ha ido ¿a dónde se ha ido?! no hallaba respuesta alguna, ya no estaba sólo lejos de ella en Marte también lo estaba en la "realidad", no veía su cuerpo y su mirada no parecía calmarme, su voz no se encontraban en los rincones de los andenes y no había nadie más que un cuerpo medio muerto a la deriva de las malas intenciones de los terceros. ¡¿A dónde fuiste?! seguía preguntándome, seguía mi razón dormida frente a la situación, si hubiera estado despierta me hubiese dicho; te han abandonado como siempre, me topé con muchas personas cuyas caras nunca en mi vida había visto, mi memoria estaba regresando un poco; yo sólo sabía decir unas cuantas palabras; buscó a una mujer blanca, de cabello negro, de mi estatura; varios pensaron que yo estaba buscando a mi novia, algunos me dijeron hacía dónde se habían ido parecían hablar de otro chico que con ella estaba. Oh maldito desgraciado, te la has llevado quién sabe a dónde y me han dejado solo aquí sin compañía alguna en este inhóspito lugar; le preguntaba a vagabundos cuando tenía la oportunidad y a gente que hasta me miraba con hambre de matarme. Mi desgracia aumentó cuando un tonto me tomó por sorpresa y aprovechando mi inconciencia se atrevió a darme indicaciones falsas, llevarme hasta las penumbras de un vacío callejón y arrebatarme algunas de mis pertenencias; pero no me importaba, estaba en Marte y yo sólo quería encontrarla a ella, sabía que como yo ella sobreviviría pero el pensar que andaba con aquel otro me turbaba mi seco corazón. Me perturbaba, me arremetían apuñaladas a cada paso que yo daba, pensaba en que por lo menos la locura me diese la oportunidad de verla y alucinar un poco con ella, eso me hubiese reconfortado pero no fue así; mi locura sin vacilar sólo hacía que los demonios se escaparán y tomarán poder cada vez más y más, eran cientos de ellos ahora, mi triste locura su cima alcanzaba y la cordura que conservaba se fue perdiendo junto a mi calma y mesura disimuladas.

Me han abandonado, la razón me dijo por fin, me han dejado solo en este maldito lugar, ahora yo qué haré para poderme ir; me han arrebatado el poco dinero que tenía esa mujer, ohh esa mujer, no sabía entonces que era lo que más me asustaba; mi rabia o mi tristeza pero las dos ahogaban cualquier intento que yo hacía por encontrarla. Sin darme cuenta le di varias vueltas a las mismas calles y el miedo me susurró al oído, ir más abajo no estaría mal, pero no podrías vivir si es que tantos pesares tienes allí dentro. No hice caso alguno a lo que me decía mi miedo en un principio y me fui hacía lo más adentro; allí fue entonces que otro joven que exploraba a Marte y parecía haber caido en un abismo arremetió contra mí he intento asesinarme, literalmente; de su bolsillo sacó una navaja que la usó para quererme llevar al otro mundo, para querer que yo atravezara el lago inmenso que separa la vida de la muerte pero mi cobardía le dio fuerza a mis pies para yo poder salir corriendo y huir de aquel ser. Ya desahuciado fijé rumbo hacía mi casa, que muy muy lejos estaba pero de todas formas no me importaba; quedarme aquí podría traerme más problemas, más problemas si dejo que otro de mis enemigos de mis adentros se encarne de nuevo en una de esas personas y entonces yo sea quien quiera asesinarles. La naturaleza se desplegó en toda su maldad frente a mis ojos y la soledad como nunca antes la había experimentado fue testigo de mi travesía, yo sólo ponía un pie enfrente del otro y gritaba a los vientos ¡Oh, cómo fuiste capaz mujer hermosa, de dejarme aquí solo en Marte; qué tu hermosura se llene de serpientes y se pudra! ya a mitad del camino todos mis pesares se fueron apaciguando; mi odio ya se iba calmando y ahora mi marcha iba al son de una frase ¡Pero yo soy una alimaña, tú has olvidado que las alimañas no se mueren! llegué por fin a mi casa y encontré a mi madre sumida en sus ataques de depresión, decepcionada de mí como muchas veces la he visto; a mi hermano durmiendo y aislado de todo lo que ocurre y a Eclipse esperando a que yo la tomara y cantara una canción, pero era de madrugada Eclipse; y yo habría sido deseoso de que golpearas a unos cuantos demonios y les encerrases como siempre has sabido hacerlo. El regreso de Marte fue algo turbulento y atormentador.

Estando aquí al fin, sin saber qué le habría ocurrido a la mujer que prometí algún día cuidar me repetía para mis adentros; para que escuchansen cada uno de mis sentimientos, mis demonios, mis abismos, mis paraísos. ¡Oh qué te maldiga la vida, hermosa mujer, que eres tan pero tan parecida a mí, mira de lo que eres capaz de hacer; tan pero tan parecida a mí que desde ahora no puedo confiar más en ti!

viernes, 8 de julio de 2011

Madame Edwarda - Lorelei.Heliogabale.Etranger



Recordando el mítico lugar "The Batcave" nos vienen a la mente bandas de origen europeo, haciendo ver tal vez que las únicas bandas Underground provenían de este mismo continente.
En aquel mítico club hubo una banda con tintes oscuros, al igual que las bandas que distinguieron aquel club; pero con la gran diferencia de que se trataba de una banda japonesa, para ser más exactos de Tokio, Japón.
Con sonidos similares a bandas como UK Decay e incluso The Mission, pero con la particularidad del idioma en el que cantan, haciendole realmente especial.

Tracklist:

1. Lorelei
2. Heliogabale
3. Etranger

miércoles, 6 de julio de 2011

Árbol de hojas secas

-Señor ha llegado ha verle una mujer, me ha dicho que le conoce y quiere pasar a saludarle-

-¿Ah si? pues dile que no dude en pasar, no he de vacilar en pensar quién sea; llevo toda una vida esperandola-

...Pasaron las 6 en punto de la tarde y las hojas secas que se colgaban de la copa de los árboles daban su paso hacia el vacío, dejando caer sus leves cuerpos, el viento jugueteaba con su destino y las hacía caer donde a él le placía; algunas de ellas iban a parar a tierra firme otras menos afortunadas quedaban empapadas y se ahogaban en el mar. La noche empezaba a dar sus señales en el cielo que se tornaba amarillento y dejaba ver al fondo una pepita dorada que se escondía como si fuese una especie de tesoro, yo en mi recamara esperaba impaciente a mi querida muchacha; la más hermosa de todas cabe decir, que con su pelo blanquizo y plateado, color natural de éste desde que ella era niña, sus ojos azules como lagunas profundas impacientes por ser navegados, navegados por algún intrepido que se atreviese a entrar dentro de sus corrientes turbias y a luchar contra los monstruos feroces que allí estaban, sus pechos imponentes que se estiraban horizontalmente daban la escultura de una mujer hermosa y seria de aquellas difíciles a las cuales todo hombre está tentado a seguir, su sintura delgada y delicada; francamente no había otra mujer más hermosa que ella en toda la ciudad y todos los que me conocían estaban más que seguros de ello. Como todas las mujeres hermosas, se tardaba en llegar a su cita y esta no era la primera vez que lo hacía; habíamos quedado que a las cinco y media y ya daban las seis, teniendo en cuenta la poca libertad que le daba su familia a mí me atormentaba no poder pasar suficiente tiempo con ella.

-Ya está aquí, señor, la señorita lo está esperando en la sala-

-Gracias-

Yo, un hombre adinerado pero poco atractivo era el único que podía gozar de recorrer su cuerpo con mi lengua y mi nariz, de la forma más pervertida que cualquiera se pudiese imaginar; lo hacía cada vez que se me daba la oportunidad, apretaba sus senos suavemente e incrustaba mi lengua entre sus piernas para degustar un poco del mana que de allí crecía. Mi dinero lo puede todo, no sólo alcanzar el amor de aquellas mujeres que todos desean sino también de darme los mayores lujos como todo buen burgues; y haciendo entonces honor a mí poder tenía una mansión bien construída cerca de un enorme lago, más de 8 autos cada uno diferente para los días de la semana y uno de sobra por si alguno estaba descompuesto y además contaba con servidores siempre dispuestos y fieles; de los mejores de todo el mundo diría yo, con sus almas humildes y miserables siempre dispuestos a lamerme los pies cuando a mí se me apatecía. Bajé entonces la escalera y allí estaba ella; con todo su candor y como toda una dama sentada con las piernas cruzadas y usando una falda, todo esto dejaba paso para un abrebocas a mis pensamientos sexuales. Al bajar la invité directamente a que saliesemos y sin discusión alguna asintió, nos montamos en el auto negro; mi preferido para este día y el conductor nos llevo por toda la calle número 13.

El plan era sencillo, llevarla al lugar más lujoso para satisfacer todas sus necesidades de mujer; luego ella me daría lo que siempre se sabe que busco y el día siguiente llamaba a alguna otra vagabunda cuyas salidas fueran más baratas para poder seguir viviendo comodamente. La verdad es que era mi novia, como miles lo eran; sólo que con esta podía yo tener el poder de humillar a cuanto hombre quisiera probar su virilidad, tenía el poder de todo. Un chirrido fuerte acabó con mis elucubraciones, para sorpresa mía el auto había empezado a girar sin control alguno; vi la cara de terror de aquella muchacha sus ojos despetidados y sus manos hundiendose fuertemente contra su cabellera blanca, ahora todo era más que claro el conductor desprevenido había perdido el control del vehículo; estábamos apunto de chocarnos, no supe qué hacer, miré a ambos lados aledaños al mío y sólo me prendí fuertemente contra la puerta por donde entre....cerré los ojos y la negrura de ellos fue acompañada por un fuerte golpe.

El paraíso es tan blanco, pensaba, pero vaya ridículo el que hice cuando me di cuenta que no había ningún paraíso que las maquinas humanas me rodeaban y estaba siendo llevado en una ambulancia, miré hacia un lado y un doctor estaba intentado de reanimar a mi acompañante sus queridos pelos blancos ya no estaban tan blancos sino rojizos de tanta sangre que había derramado. Yo sentía un fuerte ardor en los pies y en los brazos y por alguna razón no tenía control alguno sobre ellos, pensaba en la ironía que había pasado; el conductor perdió el control del auto y yo perdi el control de mi cuerpo, al lado mío también había un doctor que me decía..

-No se preocupe, a usted señor, el señor más poderoso de la ciudad le llevaremos al hóspital más caro de esta ciudad-

Quise hablar pero me faltaron fuerzas para contestarle, más sin embargo una pequeña mirada de horror cuando vi la cabeza de mi muchacha reventada dejó explotar dentro de allí la angustía y preocupación que en ese momento sentía..

-Ella, está muerta, oh señor, no tiene sus riquezas no pudimos desperdiciar tanto tiempo en ella; es usted el importante aquí debemos llevarle inmediatamente-

Vaya que hombre tan sabío aquel, dejar morir a una cualquiera por salvar la vida del mismísimo yo, de verdad que era un hombre demasiado sabiondo y admiraría su inteligencia si no fuese por lo que ocurrió en el quirófano. Un error de uno de los doctores cuando operaban mi columna vertebral causó que no pudiera mover más mis pies y mis manos, causó el desprendimiento de los nervios de mis extremidades. Oh, cómo maldigo al pobre que me salvó, yo tranquilo pues porque me habían dejado en el hóspital más privilegiado de la ciudad pero no sirvieron para nada, da igual, mi dinero lo puede todo le diré a los doctores cuando salga que le extraigan los brazos y pies a aquel sujeto, que los usen para decorar mi cuarto y que no importaría el precio a pagar estaría dispuesto a dar incluso dos de mis coches para obtener sus extremidades. Claro pero tendrían que ser otro tipo de doctores, de esos que no curan sino que matan, de esos que se dan el tiempo para quitarle la vida a los parásitos que andan por la calle; dios quiera que ninguno de esos me mate a mí. Ya dejando el asunto de mis operaciones mi recuperación fue realmente satisfactoria y fui entonces de nuevo a casa donde me esperaban todos mis sirvientes, algunos alegres por mi llegada y mejoría otros aborrecidos de que de nuevo les diera ordenes y aún más que tuviesen que hacer más cosas a causa de mi cuadrapléjia.

Ahora ya sin poder entonces caminar, las mujeres me ignoraban y los gustos que tenía eran demasiado limitados; me la pasaba todos los días mirando en la ventana viendo como las hojas eran impulsadas hacia el suelo por el viento, algunos días el clima era cruel y empujaba fuertemente las ramas de los árboles; otras veces le borbadeaba con misiles de agua pero no hay que desmentir nada, habían épocas en el que el pálido arbol tomaba un color diferente y parecía mandar a todas sus hojas al suelo como si ya dejaran de importarle. De vez en cuando solía mirar las arrugas de la pared, ver como se añejaban y se hacían más grandes pero la verdad tenía más actividad el árbol de afuera; muy pocas veces venía alguien a impedirme mis alunizajes y reflexiones a hablar conmigo como si yo fuese una de esas hojas que se dejan caer y producen lástima, esas personas detestables de esas quería yo escapar algún día. Pero no podía, no podía porque el sólo mero hecho de caminar 2 metros me costaba, lo que antes hacía con dos pasos ahora estaba impedido a hacer y los rostros de las personas que lloraban o fingían llorar frente a mí me hacían llenar cada vez más de cólera. Más que eso, el estar a toda hora con alguien que hiciera algo por mí me hacía sentir imponente, pese a que yo tuviese el dinero de mandarle a quebrar la cabeza él podría hacerlo conmigo y aunque le iría muy mal lo podía hacer sin necesidad del poder que yo tenía.

Un día entonces mirando las hojas secas del árboles que se encontraba al otro lado de mi ventana ya sucia, no me gustaba que la limpiaran, me di cuenta de mi pobre vida; de mi desgraciada y pobre vida en la que el dinero era la única cosa que me hacía sentir poderoso y respetado. Sabía que en esas condiciones en las que estaba si alguien me arrojaba a la calle nadie sentiría la necesidad de ayudarme, podrían pisotearme y conozco a todos los salvajes en este mundo que de verdad lo hacían, si, me di cuenta ese mismo día cuando los negocios que estaban en mi mando fueron cayendo pues los demás empezaron a verme como un escupitajo, ya nadie quería agacharle la cabeza a alguien que siempre estaba tirado en una cama o que estaba en una silla de ruedas, con la cabeza más abajo que la de ellos. Ya no representaba autoridad. Mi salud también me limitaba a mis relaciones y ninguna mujer me volvió a prestar atención; la ruina se acercaba a mi vida y no sólo la mía, también la de aquellos lacayos que estaban allí conmigo simulando mi inminente caída. Sólo que ellos se podían levantar, ellos podían mirar hacia el frente; a mí me tenían que levantar literalmente....

-...Si llevo toda una vida esperandola-

-Es aquí señorita-

-Vaya sus ojos, no me los imaginaba de tal manera; no pensará usted que yo estoy para tales cosas-

-Los dos sabemos a qué he venido señor; a mí no me interesa su riqueza yo siento la necesidad de hacer lo que debo de hacer y es tiempo...-

Cuando la tentación y mi triste locura la cima alcazaban, la agonía se hacía más fuerte y las aberrantes voces no podían escapar de mi mente; el tiempo pasaban y las hojas caídas hicieron que mi propósito en ser una de ellas tirara de la cuerda, deje rodar mi cuerpo al final de la cama y mientras caía al suelo, que era suficiente distancia para acabar mi objetivo, yo pensaba....quiero meserme como una hoja de plata, como una hoja de plata que dejo su cabeza llena de sangre; no como una amarilla ni como una color verde ni quiero caer en la orilla, en el mar o en la tierra quiero caer en la lujuria de sus ojos querida muchacha que la ruina nos una y el dolor nos invite a comer a su mesa, pues sé que estás en el aire suplicando clemencia, te he escuchado en la brisa del árbol y la verdad es que por más lujurioso, por más poder y dinero que tuviese, yo...a ti te amaba.

lunes, 4 de julio de 2011

Qloaca letal-Nunca, siempre (lp)



Único disco que tiene esta sucia banda de Valladolid; puro ruido sucio y desquiciado para los cerebros amantes de lo puerco y molesto. Sus letras siniestras denotan la decandencia que marcaba esa época en españa, su música callejera el punk clásico Español. Esos ritmos fuertes, guitarras estruendosas, voces a destiempos y demás; hacen de esta banda una buena porquería digna de escuchar. Puro asqueroso punk ochentero.

Tracklist:

1. Nunca, siempre.
2. Desesperación.
3. Caos S.A.
4. Ya te vale policía.
5. Odio.
6. Valladolid, qloaca letal.
7. Soy un asesino.
8. Destruye.
9. La vida me escupe.
10. Paranoia.
11. Subversión.
12. ¿Quién eres?

domingo, 3 de julio de 2011

Luz a media noche.

....Ya era más de media noche y las calles vacías denotaban el terrible ritmo de la soledad, mis pasos calmados iban tornandose más ruidosos pese a que eran pisadas suaves y tenues; la brisa era poca y se podía sentir el dulce olor a sombras en el cielo lleno de nubes rojas y piedras plateadas. La calle invadida por el cemento poco a poco fue cediendo ante la fuerte hostilidad de la naturaleza hasta desaparecer por completo, cualquier seña de civilización se había desaparecido. Busqué apoyarme, entonces, en un árbol seco ya marchito; golpeado por los años por el tiempo del que todos somos esclavos y allí con la mirada fija a los suspiros de las ánimas quise tomarme el tiempo para entornar los ojos y observar algo que se posaba a lo lejos. Una luz tan hermosa, tan sublime que se marcaba cerca de las montañas, lo más bello de todo; estaba allí con su actitud altiva de ser inalcanzable y yo como un simple mortal que da pasos sobre el suelo me senté a observar.

Luz amarilla, con pupilas manchadas, sobre el aire vas caminando; oh que los pecadores que caminamos sobre las piernas no nos topemos nunca con tu sendero de hermosura, quizás hasta podrías dejarnos ciegos. Desde aquí se puede ver tan claramente, he de notar todas sus deformidades que para cualquier científico serían nada más que crateres pero para mí son aún más la muestra de su retorcida belleza. Una nueva forma de la imagen, eso es, una idea tan loca que sólo un poeta podría concebir. Sin cara, sin pelo, sin muslos ni pechos, la mujer de mis sueños dibujada en el firmamento; la vida tan bella como nunca se ha visto de nuevo naturaleza a mi me has cogido de imprevisto, tus fenomenos inquietos de tiernas líneas agresivas y a veces en ocasiones abrasivas pero no importa pequeña madre de ti es mi alimento, mi alimento y contento esta noche decreto. Ya basta de poesía me he distraído demasiado, las rimas de mi mente conmigo se han topado; no quiero seguir quiero detenerme ya pero mi mente atrapada no puede parar. Sigo y a mi paso la luz cegadora me va alcanzando, es como una especie de orbe que va siguiendo mi camino; como si fuese un espectro flotante que leyera cada una de mis huellas, supiera cuales son las mías y las distinguiese de cualquier otro ser que pudiera caminar por estos lados.

Las sensaciones me abordan de nuevo y es ahora tanto que hasta la ciudad detesto, detesto a todos los que viven allí con sus mentes estériles y me aterra pensar que yo me estaba volviendo así; detesto a los críticos y a los que no los son a los primeros por inconformistas y a los segundos por obvia razón. Ahora es claro que no puedo pensar en prosa, mi maldita y confundida mente no es capaz de asimilarlo; las rimas están en mi sangre así como lo esta el ritmo de todo. Si el ritmo de todo, es que nadie escucha a las hojas hablando ni tampoco son capaces ya de reconocer los sentimientos de los demás seres vivos, yo no soy estúpido ni tarado sé que nuestros semejantes tienen sentimientos parecidos a los míos pero los animales y plantas no los tienen. Sus sensaciones no se pueden llamar sentimientos, podrían ser algo más que este fuera de nuestra pobre imaginación, imaginación ligada a pensar como lo dicta la ciencia y hasta nuestra propia escritura a veces me da rabia pensar en lenguajes estandarizados y todas esas cosas. Mi rumbo sigo, pues ya mi destino me está esperando; entre dientes consigo evitar mis problemas del pasado, a paso lento por el sendero caminando la luz me persigue entre penumbras deambulando, su imagen me recuerda mis escritos pasados y su hermosa figura las poesías, mías, que algún día fracasaron.

Me he topado con un campesino, afable y buena gente, que a altas horas me ha saludado ignorando la paranoia común. De repente la luz que tenía a mis espaldas desaparece, y todo este cuento pierde su gracia; ya no hay de quien hablar porque no tienen ni tengo qué imaginar, ¿el señor caminante? sigue pensando en lira, por el sendero camina pero con mucha ira. Sus problemas existenciales van a su lado, pobre señor ya está cansado.

viernes, 1 de julio de 2011

Esa chica-Los street viciosos

Esa chica,
oh qué chica,
tiene una falda
muy sensual
esa chica,
oh qué chica,
me la pone,
hasta reventar
yo la quiero penetrar.

Esa chica
oh qué chica,
con su blusa
escotada,
esa chica,
oh qué chica,
a mi cama
irá a parar
y si no es así
que mi mano
haga lo demás.

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