lunes, 31 de octubre de 2011

Invierno 1903, mes de dicembre, periódico local.

Pasaré los días escribiendo las psicofonías de mi deplorable realidad, escribiré versos que reprochen la miseria de la vida que acontece a mis alrededores, citaré de los poetas a los más malditos y subterraneos que nadie más haya citado y entonces escrutaré dentro de la literatura infernal los espectros de más de alguno que fue ignorado por el tiempo a sabiendas que sus obras fueron despreciablemente obras de arte....

Pasaban los días después de un terrible holocausto datado entonces como consecuencias de una de las más atroces guerras de Rusia, el cielo nublado con ademanes de furia miraba como un ciego en particular a todos los hombres de campamentos milicianos que preparaban su retirada....

Se me ha acabado mi fébril sentimiento de odio, es ahora que sus cabezas bajo mis botas no podrán rodar más; pero he de sufrir y satisfacerme pues me he librado de mi mayor demonio.

Un hombre en singular caminaba entre las filas dictando las órdenes para que cada personaje se fuese a su casa a jamás regresar, la batalla apócrifa había terminado en un mes de melancólico invierno, donde las lágrimas de los árboles parecían ser cemente y quedaban atascadas a medio camino de sus mejillas. El hombre que dirigía el ejército paciente con sus ojos altivos contaba a cada uno de los sujetos, dándose de cuenta que entre ellos hacía falta un incoherente, alguien adicto a la guerra; obsesionado a ella, soldado temido por los pobres indefensos a quienes su ejército arrasaba que de las cosechas en la derrota obtenían nada más que la cara del mismísimo anubis. Preparando el inventario nuestro general pensaba...

La muerte aquí no ha terminado, no creo haber vencido a mi demonio más temido de una forma tan fácil, debo de encontrar la forma de resucitarle traerle aquí dentro de mi vientre cultivarle unos cuantos días, cantinflear con él en las noches; ¿acaso hay alguna forma de viajar a mis adentros? digo esto cuando en realidad camino con un vórtice extraño en mi pecho, cuando en vez de bombeador de sangre tengo un succionador de vida; digo esto pensando en resucitar a mi peor enemigo vencido pues con el grito de una mañanada que pasivo recorría nuestras cabañas. Sentado yo estaba en mi casa cuando de repente sonó la voz diciendo, afuera todos los soldados no importa su orden y estatura ni posición he traído una noticia que a todos ha de interesar, esta maldita guerra por fin ha de acabar. Salí angustiado y temeroso de escucharlo, confirmar que no fuerase una alucinación; cuando recibí las pésimas nuevas me he venido aquí a encerrarme junto a esta cama a pensar sobre los pocos recuerdos que me quedan de la matanza, quiero salir y destruirles a todos; recorrer sus filas con un fúsil y mirarles de la forma más arrogante despreciarles por debajiarles, eso se merecen tropa inservible.

...pensaba, con esa mirada sádica y sangría a todos estos subordinados que sus ordenes estaban obligados a pensar; entonces fue cuando se deció a ir a cada una de las cabañas, el hombre loco y sucio no podría escaparse de entre los coherentes era obligación de todos seguir la cordura suya. Fue y lo buscó incesantemente dando pasos pequeños y pausados, dándose el lujo de mirar por las ventanas que tenía cada casita sabiendo de antemano que ninguna de ellas tenía cortinas ni barreras que hicieran honor a una humilde privacidad. Por entre el barro sus botas se ensuciaban cuando pisaban charcos de agua fría; deslizándose este liquido a los pies de nuestro anti héroe y haciéndole enfadar cuando menos estaba se objetivo. Hubose revisado todas las cabañas sin siquiera haberle visto el rastro, cuando entre su mente descartó la verdadera ubicación ya enceguesido por la rabia no puedo aguantar su correr y estrepitose la gente cuando le vio atravezar el campo en donde estaban formados gritando en alto el nombre del loco más buscado. Cuando llegó a su destino, la cabaña central que era del mismo tumbo la puerta sin siquiera usar la llave y allí lo encontró a él solo al lado de la cama de su general mirando a la ventana con una enorme tristeza, se respiraba el desasosiego entre las paredes tanto que el general pasmose al verle y se tranquilizó de una forma inexplicable, llegaron más soldados a la cabaña temerosos de que algo le pasara a su amigo buscado y ellos también quedaron hechizados por la triste figura que veían.

Ya han llegado ellos, pues siendo así no tendré ninguna otra opción...

A las filas llegó el estruendoso hecho, a voceríos de uno que había salido vivo; fueron disparos un montón de ellos que fueron aplicados contra los que estaban observando, sucede y pasa que este cuento termina con el artículo de un diario que dictaba de la siguiente manera muy pulcro dentro de su escritura y redacción:

Encontramos luego al general muerto, también con dos soldados más que estaban en el lugar; mucha gente que lee esto piensa que estoy equívocado al asegurar que no había nadie postrado en la cama que era simplemente nuestro general quien cuando llegó buscó él mismo dentro de su mesa de noche un arma con la que nos disparó. Tíldenme de loco pero es así cierto, yo relato esta noticia con ojos de un verdadero no mentiroso; por favor creéme ese tipo estaba completamente loco. Así fueron las palabras que dio el soldado víctima de la masacre que se realizó en un campamento de nuestro país, las familias afectadas están ahora peleando por el apoyo e indemnización del siniestro por otra parte los jóvenes salen a protestar diciendo que ya no hay siquiera seguridad para los mismo militares.

sábado, 15 de octubre de 2011

Canción Infantil

Justo a las 3 de la mañana sonaba el viejo reproductor de vinilos, estaba allí acostado en una mesa medio inclinada junto a la pared amarilla con líneas cafeses; la canción que se escuchaba era la misma que se había puesto cien veces el día de su cumpleaños, se repetía todos los días a esa misma hora y el habitante del lugar se levantaba tranquilamente de su cama para abrazar el tocadiscos y apretarlo fuerte a su pecho. Esa noche cuando el reproductor dio su señal a la madrugada, las vibraciones causadas a la mesa fueron tan fuertes que este mismo se descolgó y se volvió fuertemente contra el suelo, estrellándose con un sonido extraño y seco, haciendo palidecer a la cara que entraba a la habitación. Era el hombre, dentro de sus arrugas y su voz añejada, quien con su mirada sobre el piso observaba fijamente el vinilo y el tocadiscos rotos; pasmado sin reaccionar ni mover un sólo músculo.

...Oh ese día, hermoso, en medio de este lugar rodeado de árboles y enormes praderas, niños, jovenes y adultos estaban disfrutando y celebrando que un año más había pasado ante mis ojos; mi quinto año de vida se llegaba con el son de esa canción al ritmo de las piñatas y de los concursos infantiles donde siempre se quedaba un niño inconforme, esos momentos donde uno temía que aquella chica se cruzace con uno y que los adultos lo indujeran a estar con ella, recuerdo tan bien aquel día pese a que mi memoria se ha dañado al igual que mi escritura y música, recuerdo a muchos de los niños mirarme con sus ojos coloridos y llenos de inocencia esperando a que llegara el final para una simple sorpresa, no diré que yo era la excepción pues recibía a cada uno de ellos con la intención que me diesen algún regalo, un presente, un amigo más de mi imaginación, algo a lo que yo le llamo juguete. Esa tarde llena de dulces se concentraron en mi casa todos los conocidos de mis padres y esos niños que a pesar de no ser amigos veía y juagaba con ellos día a día...

Se dio un paso lento hacía el lugar donde había caído el tocadiscos, donde se encontraban los restos de una canción mal grabada y con la cabeza mirando más abajo del suelo se dispuso a recogerle. Miraba entonces todos sus circuitos y era como si cada uno de ellos le hablase de alguna aventura de su niñez, de alguna travesura.

...Esta canción fue la que se puso cuando se dio el momento de compartir el pastel en ese festín, luego de haber quedado satisfechos cuan bien recuerdo que subimos a uno de los árboles de aquí cerca y nos dispusimos a tomar unas frutas que nos brindaba ese hermoso castillo, invadimos como vikingos sus fortalezas y no falto alguno que otro que en el intento se rindió y volvió llorando o aburrido a su nido, a su guarida; los que logramos subir degustamos los más deliciosos placeres de nuestra época infantil, las guayabas que se deslumbraban ante nosotros variando desde el verde más oscuro hasta el amarillo más intenso, esa era pues la razón por la cual nosotros sin piedad dañabamos hojas y ramas de los árboles, lanzabamos piedras y nos despreocubamos de nuestra salud. Recuerdo un día que jugando en uno de aquellos árboles encontré mi cara sumida en el suelo cuando una de esas columnas de madera decidió por romperse, fue doloroso, tan doloroso que es para mi nubloso el momento fijo en que llegue a casa sangrando, ni tampoco sé a ciencia cierta quién fue la persona que me ayudo a parar; yo recuerdo ver el liquido rojo fluyendo desde mi cabeza buscando el suelo sin pedirme siquiera permiso de retirarse, ese es pues uno de los accidentes más graves que he tenido...

Al mirar los circuitos el hombre, pálido flacucho y pequeño, se percató que una araña había hecho su nido dentro de su tocadiscos, una hermosa casa sin techo llena de las más desordenadas figuras para las cuales las matemáticas aún no han hallado un patrón, oh cómo fue la sensación que sintió aquel hombre al darse cuenta que había algo que le sorprendía como cuando era niño; un simple nido de una araña con figura desordenada que producía fobia y temor, que era tan compacto que hasta pareciese que la misma mano de ese hombre puediese quedar atrapada en ella. Aterrorizado por esta idea el hombre soltó de nuevo la parte del tocadiscos que había tomado y se retiró a su cama para ver el techo como siempre lo hacía luego de escuchar esa canción. Su canción pues, yacía entonces en pedazos desperdigada por el suelo pero en su mente se encontraba tan clara que hasta la misma imagen de su niñez se veía viva y azulosa y hasta la voz de su madre difunta podía escuchar.

...Mi madre difunta que en paz ha de descansar, que cuentos en mi niñez me quiso contar, que mi aprendizaje básico me pudo inculcar y que de deliciosos dulces me estómago quiso llenar. La bella mujer de cara cálida, de manos suaves y de abrazos calientes, el padre indiferente y aislado y mi hermano juguetón que también en la muerte su viaje ha encontrado, esas personas me dejaron a mí abandonado dentro de esta habitación, dentro de esta casa y este cuarto; son los árboles que me rodean sus voces y la de los niños que estuvieron ese día y muchos más, son aquellos potreros sin animales los mapas con sus senderos de risas espontaneas y las paredes blancas de la fachada de este lugar el papel para los dibujos de mis más sencillas ideas. Ahora que lo pienso siempre quise ser dibujante y terminé escribiendo porquerías, escribiendo porquerías en mi mente y en el papel, no sé por qué uno tiene que crecer..

El pálido hombre sus ojos ya a las 5 de la mañana iba cerrando, pensando en que de nuevo al otro día tendría que encargarse de hacerle aseo al lugar además de tener que ir a trabajar luego; sabía entonces que en su oficina ninguna de las personas lo entendería o mejor dicho, ninguna estaría dispuesta a decir que si lo entendía; son seres humanos, pensaba el tipo, hipocritas como todos y a la misma vez ingenuos como yo. Los segundos pasaron y el aire pre-alba hizo que el hombre conciliase su sueño, era otra noche sin poder dormir bien pues no estaba dopado ni estaba cedado, era otra noche en la que un joven de apenas 19 años ya se andaba lamentando en una habitación de su mente que su niñez, que su alegría de niñez se estaba desapareciendo. Sólo su felicidad será alcanzada cuando este dopado cuando sus cinco sentidos se encuentren alterados, cuando su mente medio adormecida le permita imaginar pues cosas que para joven ya son demasiado absurdas. Hombre que apenas eres joven, que vives en fantasías con canciones infantiles; que disputas tu vida en medio de las drogas y que a veces piensas estar deschabetado, yo mismo te digo que no es así que debes de crecer y por ahora dormir....

viernes, 14 de octubre de 2011

Como huele-Romances y aventuras




Hoy después de una breve ausencia en cuanto a las publicaciones del blog traigo una banda un poco común proveniente de españa; son muchas veces catalogados dentro de la movida siniestra que se dio en este lugar mas yo diría que del todo siniestros no son. Cómo huele, es una banda un poco tecnopop que con sus letras un poco maníacas a atraído la atención de algunas personas, no diría yo que es afterpunk mas si tienen algunos toques punk. Es algo curioso ver un poco de pop dentro de este blog y dejo claro que no es precisamente el tipo de bandas que me agraden pero es digna de ser escuchada ya que como Alazka y Seres vacíos también tuvo cierta influencia dentro de la movida siniestra española. Aquí les dejo pues este disco, Romances y aventuras.

Tracklist:

1. El poder del silencio.
2. Al fin almorzar.
3. El chico de los ojos de sal.
4. La inundación.
5. Me quieren hacer comer.
6. Ramilletes.
7. Sebastian.
8. Tras las dunas.
9. Uno de los dos


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