La gente pregunta, pregunta, pregunta
¿A dónde mira ese chico?
sus ojos fijos están,
en el café profundo de un cielo entablado.
Oh malditos sus ojos que no soportan el azul del cielo,
que se conforman con una simpleza combinación de un sólo color,
¿qué acaso este chico no conoce la imaginación?
ha perdido acaso toda inspiración.
Sus ojos negros son,
pupiladas dilatadas y mucha distracción;
a este chico nada ha de importarle
muere cada vez que mira su cielo entablado
cubierto de lluvia, del sol y el tiempo malo
ha perdido sus ilusiones todos dicen en la ciudad,
nadie le quiere hablar saben que de su boca
cosas aburridas saldrán.
Muere cada vez que mira su cielo entablado,
vive quizás dentro de los ojos de las demás personas
Oh, malditos sean los que piensen en este quizás,
no ven acaso la ignorancia de sus conjeturas
que el pobre muchacho se aburrió de tanto azul y blanco
de poder ver formas variadas en el cielo abierto
¿Por qué verlas cuando las puede imaginar?
¿Por qué adivinar cuando su mente puede asegurar?
Horas pasa el chico sentado que mira su cielo entablado
hablando con sus ideas, donde ninguno de los demás ojos llega
aún así sus ojos siguen manteniéndose grandes y profundos
como si no tuviese nada en su cabeza.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada